Las Secciones de Crédito son entidades financieras “con todas las de la ley”. En España su mayor implantación por número lo encontramos en: Cataluña, Comunidad Valenciana, Andalucía, Extremadura, Castilla-La Mancha y Galicia.

Los socios de la Cooperativa utilizan los servicios de la Sección de Crédito como auténticos bancos, con la única imposibilidad de enlazar directamente con el sistema bancario español.

Los productos habituales son: cuentas de ahorro, cuentas corrientes e imposiciones a plazo fijo. Estos pasivos servirán para financiar a los socios y a la propia Cooperativa.

Los préstamos, generalmente a medio o largo plazo, y los créditos, anuales, ayudan a los socios a conseguir la financiación necesaria para la explotación de sus fincas.

Otras secciones de la Cooperativa (tienda de suministro, gasolinera, …) que facturan al socio pueden realizar los cargos a las cuentas-Sección de los mismos. De igual modo los abonos (ventas de las cosechas, subvenciones, nóminas) también podrán ser anotados.

Las ventajas son evidentes para la Cooperativa: cobra intereses por el aplazamiento de los pagos, controla el total del riesgo del socio y consigue una tesorería más desahogada. Una última ventaja es la fidelización con nuestro socio-cliente.

El problema anteriormente mencionado sobre la imposibilidad de acceder al sistema bancario puede ser resuelto, y de hecho lo esta, utilizando el sistema de “doble cuenta”. La Cooperativa firma un acuerdo de colaboración con un banco o caja. Por cada cuenta en la Sección se apertura una en la otra entidad.

Sobre las cuentas-banco se logra acceder al sistema bancario (transferencias, pago pensiones, telefonía etc.). Diariamente los saldos de las cuentas-banco son igualados a una cantidad fijada y las diferencias son abonadas o cargadas en la cuenta general de la Sección mantenida en el banco.

Con todo lo dicho ¿qué operaciones debe contemplar una aplicación para Sección de Crédito? La respuesta es sencilla, prácticamente toda la operatoria de un banco o caja:
1. Mantenimiento (aperturas, modificaciones, cancelaciones) y liquidación libretas ahorro, cuentas corrientes, cuentas créditos, imposiciones, y préstamos.
2. Caja o ventanilla que facilite los ingresos y reintegros en metálico y no metálico.
3. Importación de ficheros mediante modelos normalizados. Ejemplos serían el CSB34 (norma 34 del Consejo Superior Bancario), con el CSB19, o el CSB43.
4. Generación de ficheros al exterior para abonar o cargar operaciones a través de otra entidad financiera o gestionar la “doble-cuenta”.